Seguridad en el puesto de trabajo: guías para trabajar seguro en remoto
A la hora de habilitar el trabajo en remoto, es fundamental poder asegurar un entorno seguro. Para ayudar a lograr […]
Antonio Cruz Cruz-Conde
Director Modern Workplace España
200 000 millones. Esa es la cantidad de dispositivos conectados que habrá en todo el mundo en 2021. No solo es una cantidad increíble: tendrá consecuencias inmensas sobre la forma en que vivimos y trabajamos.
Hoy en día, todo el mundo es móvil. Podemos trabajar desde cualquier lugar y compartir nuestro trabajo y aquello que amamos sin interrupciones, de dispositivo a dispositivo. El concepto de oficina es ya una reliquia: el trabajo nunca ha sido tan fluido. Es algo maravilloso, pero crea a su vez un importante desafío.
La seguridad.
Esa es la frecuencia con la que los hackers inician un nuevo ataque.
En el tiempo que se tarda en leer este artículo, los hackers habrán lanzado cinco ataques en todo el mundo: algunos de ellos a grandes corporaciones, otros a pequeñas y medianas empresas.
Independientemente del tamaño de la organización, los hackers saben que el beneficio puede ser inmenso si la organización no se protege.
Y el perjuicio para el balance puede ser dramático. El coste medio de una filtración de datos asciende a los 3,62 millones de dólares, por no hablar del daño a la reputación que puede producirse tras un ataque importante.
¿Cuál es la solución? Estar preparados. La creciente complejidad de los ataques implica que este es el momento de replantearse la ciberseguridad.
Al final del año que viene, el 50 % de nosotros trabajaremos de forma móvil o remota. Esto tiene graves implicaciones en términos de ciberseguridad, porque cuantos más dispositivos móviles utilicen los empleados, más puntos ciegos habrá.
Ya se considera normal que haya grandes cantidades de información corporativa fuera de los perímetros de seguridad de un sitio físico (con un alto porcentaje en los dispositivos móviles) y los hackers están dispuestos a explotar cualquier eslabón débil que pueda haber con ciberataques cada vez más sofisticados.
Los ataques de malware y phishing que se propagan por correo electrónico son cada vez más habituales y las empresas informáticas una media de 1,37 millones de dólares para enfrentarse a las alertas por malware.
Las contraseñas y la seguridad de las cuentas son cada vez más importantes. La identidad se ha convertido en el nuevo perímetro, y la amplia mayoría de los ataques que tienen éxito comienzan aquí.
Los ataques a los puntos de enlace pueden causar un daño inmenso a una organización porque ofrecen a los hackers un lugar de acceso, por lo que las empresas deben estar preparadas para reaccionar de forma rápida y decisiva ante este tipo de infracción.
Debemos replantearnos la seguridad en este nuevo mundo del trabajo móvil. Las soluciones de seguridad integradas de Microsoft alivian al empresario del estrés de mantener la seguridad y facilitan que las empresas reaccionen rápidamente cuando es necesario.
Microsoft 365 utiliza análisis avanzados para vincular enormes cantidades de información sobre seguridad e inteligencia de amenazas de Microsoft y sus partners para combatir las ciberamenazas. Se puede ver la gama completa y el potencial de los conocimientos que se pueden utilizar con el Intelligent Security Graph, un sistema conectado de aprendizaje continuo que solo puede proporcionar Microsoft.
Entre las características de seguridad avanzadas se incluyen: